La pareja de diseñadores holandeses presenta su colección de Alta Costura para la temporada Otoño-Invierno de 2016/2017.

 

Dicen que “el que guarda, encuentra”. Uno de los dichos populares que hace las delicias de todo prematuro encaminado al diogenismo. Y es que aquello que para algunos son sobras y desperdicios, para otros son valerosos tesoros de incalculable valor. Piezas en reserva de mejor destino y tino.

La pareja de diseñadores Viktor Horsting y Rolf Snoeren nos tienen acostumbrados a, con inmejorable destreza, sorprender con sus desfiles, convertidos en verdaderas performance artísticas con las que presentar sus diseños. Memorables han sido sus presentaciones de las colecciones “Russian Doll”, con la que hicieron su debut oficial en la alta costura de Paris, o la de su pasada temporada Otoño-Invierno 2015/2016, en la que sorprendieron con lienzos convertidos en vestidos de canvas y con modelos desfilando con unos cuadros recién caídos de la pared hacia sus hombros.

Centrados en su papel más creativo desde que decidirán volver a la Alta Costura en 2013, el duo de diseñadores acaba de presentar su colección Otoño-Invierno 2016/2017.

La pareja holandés abandona su mundo de pinturas y lienzos de 2015 para inspirarse en otro noble arte, el de la literatura. Diseño cargados de excentricidad grotesca y formas victorianas con las que crear un mundo de inspiración dickesiana protagonizado por desprotegidos vagabundos de harapiento y exquisito aspecto. Prendas confeccionadas en su totalidad por retales y remiendos de pasadas colecciones. Sobras en reserva con las que los diseñadores crean una colección, en cierta manera autobiográfica, a camino entre la sofisticación de la alta costura y la frescura del Prêt-à-porter. ¿Terminarán por sumarse a la corriente del demicouture?

 

vía fashionisers

 

[ Artículo publicado en Vein Magazine]

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