Gastronomía y diseño se dan la mano en este restaurante del madrileño barrio de Chamberí.

 

Situado en la calle Eloy Gonzalo de Madrid, en lo que era una antigua sucursal bancaria, el restaurante Perra Chica abrió sus puertas en 2015 completando la oferta gastronómica del grupo hostelero LARRUMBA.

Más de 900m2, cinco espacios diferentes y un carácter multifuncional, para garantizar una experiencia gastronómica única en la que el diseño de los espacios y la decoración de los ambientes juegan un papel primordial. Con una amplia carta de comidas y cócteles, en la que también hay cabida para el brunch del fin de semana, el restaurante no pierde detalle y atención hacia sus clientes, incluyendo la posibilidad de pedir un cepillo y pasta de dientes para después del postre.

 

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Personalidad propia, y una oferta gastronómica diferente, caracterizan a cada uno de los restaurantes del grupo, al que pertenecen nombres ya muy conocidos para el público de la capital como el Frida, en el corazón de Chueca, o el restaurante Habanera de la calle Génova.

Diseñado por el estudio de arquitectura e interiorismo Proyecto Singular, el restaurante Perra Chica cuenta con espacios que van desde la tradicional zona de barra, a una zona de mercado-café y a espacios decorados con viejas cajas de seguridad.

 

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Pese al aspecto industrial, que empieza a estar un poco demodé en esto de la decoración, lo cierto es que los contrapuntos que se utilizan en cada uno de los espacios para generar un estilo característico alejado de imágenes estereotipadas, denotan una gran dosis de gusto, imaginación y saber hacer.

De auténtica maravilla habría que calificar el espacio de la terraza, donde las lámparas de cesta y el mobiliario de ratán aportan un toque de sofisticación, devolviendo una bella e idílica imagen a balneario del diecinueve. Los azulejos parecen seguir en su diseño la influencia del brasileño Athos Bulcão, mientras que su colocación, extendida por suelo, paredes y techo, recuerda la decoración interior de algunas de las salas de la Casa da Musica de Rem Koolhaas.

En definitiva, hablar de Perrachica es hablar de un restaurante único. Un lugar en el que poder degustar a cualquier hora del día de toda la magia y el misterio de sus espacios, del sabor que transmiten sus platos. Un lugar donde podrás disfrutar de una experiencia gastronómica, que de seguro, resultará inolvidable.

 

Perrachica · Madrid

 

[ Artículo publicado en Fuet Magazine]

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