La perfecta terraza para cuando llueve o sale el sol.

 

Si paseas por la calle de La Infanta Mercedes de Madrid, en su número 105 te encontraras con unas llamativas puertas de un rojo intenso muy difíciles de obviar.

Con una fachada de tal colorido indiscreto, nuestra primera impresión al ver La Canica De Infanta será la de estar ante el pub más british de Londres, mientras que su refinado diseño en estilo francés, te recordará a las brasseries y los bistró que por doquier proliferan a las orillas del Sena.

Y si su exterior resulta así de atractivo, el interior no desmerece. Ladrillos perforados colocados a modo de ornamento, techos de madera formando espigas, mobiliario de inspiración vintage, burbujeantes lamparas de cristal y profusión de esmaltados azulejos construyen una atmósfera ecléctica y relajada desde la que disfrutar del paso de las horas. 

 

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Siguiendo la línea gastronómica que el grupo La Canica ya impusiera en su primer restaurante del Campo de las Naciones, en la carta de La Canica De Infanta solo encontraremos platos elaborados con las mejores materias primas. Practicando lo que ellos mismos denominan una cocina “tradicional renovada”, su tartar de solomillo de ternera o de salmón noruego, marinado con sriracha y aguacate, serán el perfecto aderezo a nuestro paso por tan singular restaurante.

Abierto durante todo el día, la decoración y el diseño que el Estudio Zooco han realizado para La Canica De Infanta permiten que el restaurante pueda adaptarse a las diferentes necesidades del día.

Con un espacio volcado hacia el exterior, las grandes puertas que nos daban la bienvenida son las mismas que generan la sensación de perenne terraza, pudiéndo abrirse si el tiempo acompaña, y convirtiendo al restaurante en una idílica orangerie desde la que disfrutar de un delicado almuerzo, cenar, o sencillamente, tomar unas copas.

Restaurante La Canica de Infanta · Madrid

 

[ Artículo publicado en Fuet Magazine]

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