Desde impactantes colecciones “Burka”, a camisetas de “No a la guerra” y amenazas contra Dior.

 

Frívola, superficial y vacía. Vanidad y humo. Construcciones desmedidas de satén, organzas y finas hebras, que tras ser bañadas con el brillo del instante, en poco o nada quedan.

Muchas son las críticas que se arrojan sobre la “moda”. Admirables creaciones nacidas de la más aguda creatividad, para unos, especulativo y burdo negocio para otros. Diferencias de apreciación que dejaremos a parte para señalar que, como forma de expresión similar al de otras nobles artes, lo cierto es que la moda ha sabido en numerosas ocasiones a lo largo de la historia retratar mediante bordados y fruncidos, las diferentes etapas de guerras y alegrías, crisis económicas y excesos.

Canalizando a través de ella multitud de inquietudes y reivindicaciones, repasamos 9 paradigmáticos momentos en los que la “moda” ha sabido traspasar su función más practica, convirtiéndose en un indiscutible catalizador social.

 

1. “¡Abajo con el new look! ¡Quememos al señor Dior!”.

Christian Dior creó en 1947 un estilo atemporal y revolucionario, en todas las acepciones de la palabra, con la intención de devolver a la mujer la feminidad perdida durante la guerra. Tan solo hacía dos años que la Segunda Guerra Mundial había terminado, y para los gobiernos de Estados Unidos y Reino Unido el nuevo estilo suponía una ostentación y un derroche de recursos, razón por la que desaconsejaban adoptarlo.

Algunas mujeres y grupos feministas tampoco simpatizaban con la nueva estética. El racionamiento de la tela había originado faldas más cortas, y los diseños del nuevo estilo, con largos que llegaban a escasos 20 centímetros del suelo, eran entendidos como un paso atrás en el movimiento de liberación de la mujer. Las protestas se multiplicaron contra el “New Look” en ciudades como Nueva York y Chicago. Manifestaciones en las que se acusaba a Dior de querer “ocultar las sagradas piernas de las americanas”, y en las que podían escucharse gritos de protesta como “¡Abajo con el new look! ¡Quememos al señor Dior!”.

 

Traje Bar y un grupo de mujeres rasgando el vestido “New Look” de una joven parisina.

 

2. La “democratización” de la moda.

A principios de la década de los 60 conflictos internacionales como las guerras de Vietnam y de Argelia, y movimientos como el de los Derechos Civiles en Estados Unidos, generaron un fuerte clima de reivindicación social. En Francia se sucederán las huelgas y la toma de fabricas desde 1961. El número de desempleados no cesará de aumentar, particularmente afectando a la población juvenil, alcanzando en 1968 la cifra de 500.000 desempleados (España a día de hoy supera los 3.700.000). Un caldo de cultivo que terminaría por generar las revueltas estudiantiles del mayo y junio francés del 68.

La juventud se ha convertido por primera vez en un factor político, social y económico con voz propia, y la brecha intergeneracional cada vez es más profunda. Los diseños de Mary Quant en Londres, y los de Pierre Cardin y Courrèges en París, captan la atención del público como paradigma de la nueva situación social. En 1966 Yves Saint Laurent, deseoso de participar de este nuevo fenómeno de renovación, decide inaugurar su primera tienda dedica en exclusiva al prêt-à-porter bajo el nombre de “Saint Laurent rive gauche”. Comenzaba el periodo de “Democratización de la Moda”.

 

Cartel llamando a la “Revolución” de mayo del 68, e imagen de Yves Saint Laurent frente a su tienda de la Rive Gauche.

 

3. “Use a condom” y otras camisetas con eslogan.

No sabemos si las inventó, pero sí de que ha sabido hacer buen uso de ellas. Hablamos de las camisetas con mensajes reivindicativos, de las que la diseñadora Katharine Hamnet ha convertido en su diseño manifiesto. Frases como “Peace”, “Stop War, Blair Out”, “Save the Future” o la llamativa “Use a condom” que lució Naomi Campbell durante el desfile de presentación de la colección primavera verano de 2004, para concienciar sobre la propagación del SIDA, son tan solo una pequeña muestra.

Una de las imágenes más llamativas que se recuerda de la diseñadora es junto a Margaret Thatcher luciendo una camiseta con el mensaje “58% Don’t Want Pershing”, en referencia al referéndum que acababa de realizarse en el Reino Unido sobre el uso de las armas nucleares.

Hamnet también es conocida por sus prácticas éticas, “Cuando hablo con los fabricantes sobre el uso de algodón de comercio justo, me dicen que soy el único diseñador que pregunta por él. Me parece un hecho insólito. ¿Qué hacen los demás?”, se preguntaba en unas declaraciones en el periódico The Guardian en 2003.

 

Diseño de Katharine Hamnet y fotografía de su encuentro con Margaret Thatcher.

 

4. ¿Piel sí? o ¿Piel no?

Una de las cuestiones más politizadas de la moda es sin duda la que hace referencia a la utilización de las pieles y el maltrato animal.

La asociación americana PETA (Personas por el Trato Ético de los Animales) ha realizado desde su fundación en los 80, multitud de acciones con la finalidad de concienciar tanto a parte de la industria de la moda, como de la sociedad.

Actualmente, mientras marcas como Fendi o Michael Kors vuelven a apostar por el uso de la piel en sus diseños, múltiples son ya las casas de moda que han dejado de usar cualquier tipo de tejido animal en sus diseños, en gran parte, gracias a la labor de concienciación ejercida por esta organización. Armani, Calvin Klein, Ralph Laurent o Tommy Hilfiger son solo algunos de estos casos, siendo el más paradigmático el de la diseñadora Stella McCartney, militante y activista de la propia PETA.

 

Cara Delevingne luciendo abrigo de piel durante el desfile de Fendi AW13 y protesta del grupo PETA durante el desfile de Donna Karaan de 2008.

 

5. El Punk reivindicativo y demás tribus urbanas.

Tras la segunda guerra mundial, el descontento de la población juvenil, mayoritariamente obrera, del Reino Unido, encontró en el vestir su mejor manera de expresión. Imitando un look inspirado en la moda y la estética de la época eduardiana, apareció entonces la primera de las tribus urbanas, los “Teddy Boys”. A partir de ella surgiría el movimiento mod, los Skinheads, y más adelante, la subcultura “punk”.

Una de las principales responsables de llevar la estética Punk a la pasarela fue la diseñadora británica Vivienne Westwood. Su labor reivindicativa a favor del desarme nuclear, contra el cambio climático o a favor de los derechos civiles son solo algunas de las actuaciones que ha realizado como diseñadora y activista. Si bien, lo cierto es que durante los últimos años su labor ha sido muy cuestionada por algunos sectores, que han empezado a considerar sus actos más cercanos a la esfera del marketing que a la de la reivindicación.

 

Vivienne Westwood durante su “Climate Revolution” de 2013.

 

6. La colección Burka.

Con unas colecciones vanguardistas y provocadoras, y unas presentaciones sensoriales que van más haya del simple “ver”, el chipriota Hussein Chalayan se ha convertido en uno de los diseñadores más interesantes de este principio de siglo.

Para su graduación en la insigne escuela de moda Saint Martins en 1993, un joven Chalayan presentaba “The Tanget Flows”, una crítica hacia la sociedad contemporánea compuesta por piezas que habían siendo enterradas en el jardín de su casa. Con ella consiguió llamar la atención de la prestigiosa tienda Browns de Londres, que terminaría comprando todas las prendas de la colección, suponiendo un importante impulso para su carrera.

Más llamativa sería su colección para primavera-verano de 1998, “Between Burka”. En ella el diseñador pervertía la naturaleza del Burka para presentar diferentes modelos de longitudes variables, mantenía en todos los casos tapada la cara de las modelos. En este caso la colección suponía una dura critica no solo hacia el trato de la mujer por sectores radicalizados del mundo islámico, sino a como los códigos religiosos pueden conllevar la perdida de la propia identidad.

 

“Between” de Hussein Chalayan.

 

7. Miguel Adrover, un diseñador desterrado.

Galardonado en el año 2000 con el premio Perry Ellis, considerado el “oscar” de la moda, la Carrera de Miguel Adrover no hacía más que brillar. Autodidacta y nacido en Mallorca, despuntaba por entonces en Nueva York con el favor de crítica y público, que veían en sus creaciones y desfiles una combinación multicultural con un marcado trasfondo social.

Tan solo un año después, la suerte hacía que la presentación de su quinta colección, “Utopía”, se realizara un par de días antes de los trágicos atentados del 11 de septiembre. La colección no funcionó. El hilo conductor de los diseños se mal interpretó, y en lo que debía ser una historia inspiradora de multiculturalismo, algunos quisieron ver un homenaje al radicalismo islámico.

Actualmente retirado en su Mallorca natal, Adrover, reivindicativo, políticamente incorrecto y crítico con el funcionamiento de la industria, sigue realizando diseños desde su pequeño estudio. Lamentándose, como señalaba en una reciente entrevista al semanario “S Moda”, de no poder hablar con su trabajo, y ante un público mayor, de asuntos tan comprometidos como la actual crisis migratoria, “Me duele que nadie en mi campo diga nada. Me da rabia no estar en el circuito para gritar”.

 

Imágenes de la colección “multicultural” de Miguel Adrover para la temporada A/W de 2001.

 

8. Chanel: La revolución artificial.

Recreando con minuciosidad desde aeropuertos a supermercados y ferias, los desfiles que organiza la Maison Chanel se convierten en un placer para la mirada. El constante fluir de las modelos, convertidas en gráciles bailarinas de movimientos diseñados, le aporta a la representación la magia de una pequeña caja de música, que al sonar, es capaz de embruja todos los sentidos haciéndolos soñar.

Especialmente llamativa fue la presentación de la colección primavera/verano de 2015, para la que el Grand Palais se disfrazó de “Rue” parisina, y las gráciles modelos en aguerridas, y sonrientes, manifestantes. “Chanel reclama la calle” o “Manifestación feminista” fueron solo algunas de las consignas que se gritaron desde una prensa especializada que no dudó en aplaudir el “espectáculo”. Pero, ¿Protesta o manifestación? ¿Divertimento o burla? ¿Qué reclamaban las “manifestantes” de Lagerfeld?¿Alguien sabría decirlo?

 

Chanel “Revolution” de 2015.

 

9. NO al terrorismo.

París vivía en enero de 2015 afligida por la tristeza y la conmoción de los atentados de Charlie Hedbo. Tan solo unas semanas después, en la misma ciudad de la luz, el diseñador belga Walter Van Beirendonck abría su desfile para la temporada otoño invierno 2015/2016 con una consigna, “Stop Terrorising our World”.

No era la primera vez que Beirendonck hacía uso de esta frase, que ya había dado nombre a su colección de invierno de 2006, “Decidí traer de vuelta este mensaje por lo que pasó en París hace dos semanas”, apuntaba el diseñador. “En un principio no quería hacer ningún tipo de declaraciones, pero cuando ves lo que está pasando en el mundo, debes reaccionar”.

Bajo el nombre de “Explicit Beauty”, esta última colección constituía un ferviente alegato por parte de Beirendonck contra el terrorismo y a favor de los artistas y creadores. De su necesidad de libertad para inspirar y provocar con sus obras y trabajos, después de que aquellas mismas navidades una obra del artista Paul Mccarthy fuera retirada de la parisina Plaza Vendôme por resultar demasiado polémica. “Tenemos la necesidad y el derecho de poder ver cosas hermosas a nuestro alrededor”, decía el diseñador belga minutos después de un desfile en el que pudieron leerse las consignas “Stop Terrorising our World” o “Warning, Explicit Beauty”.

Aquella no era la primera vez que Beirendonck se atrevía a mandar mensajes de hondo calado político y social desde la pasarela, y ya en su desfile de la temporada AW14 pudieron leerse eslóganes contra el racismo.

 

Diseños “Stop Terrorising our World” y “Warning, Explicit Beauty”, pertenecientes a la colección de Walter Van Beirendonck para la temporada AW15-16.

 

10. África y los refugiados de Pitti Uomo.

“The Generation Africa show” es un evento especial que se organiza dentro de la pasarela masculina Pitti Uomo de Florencia. Una plataforma pensada para promover a jóvenes diseñadores del continente africano y mostrar su energía creativa, que en su pasada edición contó con un grupo de modelos especialmente singular. Para la ocasión, y con la intención de dar luz al drama de los refugiados que cada día llegan a las costas de Italia, la organización contó con un grupo de solicitantes de asilo que desfilaron con prendas de algunos de los diseñadores.

La iniciativa forma parte de la organización “The Ethical Fashion Initiative” del “International Trade Centre”, que bajo su lema “no de caridad, sólo de trabajo” aboga por prácticas más justas dentro de la industria de la moda. Entre sus labores, la organización pone en contacto a artistas y artesanos de zonas marginales de África o Haití con diseñadores y principales agentes industriales de todo el mundo.

 

Imagen de uno de los desfiles de “The Generation Africa” durante la 89 edición de la pasarela Pitti Uomo, enero de 2016.

 

[ Artículo publicado en Vein Magazine]

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