Diseños frescos y atemporales dan forma a este cuarto “volumen” de la firma de complementos.

 

La firma de complementos Llagut nos presenta su Volumen Nº4. Una selección de piezas de aire coqueto y relajado, alejadas de la temporalidad y del tradicional ritmo de la moda.

Este nuevo volumen se compone de tres nuevos modelos, el modelo Mailbox II, el Pacman y el modelo Montera, que continúan con la linea evolutiva característica de esta marca donde las piezas se vuelven en elementos orgánicos, frutos de diseños de anteriores volúmenes, y semilla de los que vendrán.

“Queremos que el proyecto tenga un contexto y una esencia, que con el tiempo se pueda desgranar a través de los diferentes ‘volúmenes’ de la obra y que, en su totalidad, todo cobre sentido”, por está razón la firma no cuenta con la palabra “colección” en su vocabulario, sino con volumen. ¿La diferencia? “Hablar de ‘colección’ en los últimos tiempos se ha tornado en algo efímero, que aparece para una determinada temporada del año y que está predispuesto a morir a los pocos meses”, nos cuenta Miquel Rey, encargado de capitanear este proyecto de piezas de diseño junto a Chichen Lin.

 

 

Confeccionadas a base de piel italiana de gran calidad, y ricos detalles en pelaje o cuero, nos sorprende en gran manera la aparición del latón en los elementos de herraje de los diseños, “es un material que envejece y cambia a medida que se usa, y que puede recuperar rápidamente ese brillo tan natural y característico que tiene”. Y es que la sorpresa, es una de las características inherentes de cada una de las piezas de Llagut, “Nos gusta incluir pequeñas sutilezas en nuestros diseños, elementos casi escondidos que le arranquen una sonrisa a la persona que los lleve, darle ese toque de diversión y sorpresa. Nos gusta especular sobre la reacción que causarán esos detalles, siempre pensando en aquel ¿Se van a dar cuenta de esto?, y esperando el ¡Ay, fíjate!”.

Era el año 2013 cuando Chichen Lin y Miquel Rey empezaron a trabajar en sus primeros diseños, que no vería la luz hasta agosto de 2014, “fue un tiempo de experimentación y nos sirvió para determinar nuestra declaración de intenciones y la línea general que queríamos seguir”.

Ahora, con un proceso creativo definido, y dando mucha importancia al “hecho de estar presentes en todo momento durante el diseño y la elaboración de prototipos, ya que es la única manera que tenemos para controlar todos los detalles”, han sabido construir una firma arraigada en el sabor de la manufactura tradicional en plena ‘edad del plástico’, “Actualmente es incluso un reto mayor, no solo por la casi perfección de acabados que brinda el plástico, sino porque el nivel de concienciación general hacia el maltrato animal también ha crecido y a la gente le preocupa saber de dónde viene el cuero usado para fabricar los bolsos y piezas de marroquinería que lleva. En este sentido, nosotros también nos preocupamos por este tema y es por eso que decidimos trabajar con curtidores italianos, que nos aseguran que el cuero proviene de reses destinadas al consumo y nos garantizan trazabilidad en todo el proceso de fabricación, además de cumplir con los estándares ecológicos marcados por la Unión Europea”.

 

 

Pero los retos de trabajar con cuero y materiales naturales, no terminan ahí, “Trabajar con cuero también representa un gran reto a nivel de fabricación, porque a veces intentamos materializar nuestros diseños en piezas que requieren de un gran talento en la manufacturación, y eso nos obligó inicialmente a dedicar una gran parte del tiempo a buscar al equipo de artesanos adecuado. Ellos son una gran parte de todo el proceso, pues son los que hacen posible que las piezas cobren vida a la perfección, entendiendo todos los detalles que buscamos en cada una de ellas, desde la rigidez y la caída hasta las puntadas impolutas”, y a la vista está que el resultado difícilmente podría ser más delicado.

 

 

En cuanto a lo sugerente del nombre de sus modelos, entre los que encontraremos algunos tan sugerentes como ‘Pomelo’, ‘Mailbox’, ‘Moai’, ‘Big Moustache’ o ‘Montera’, son muchos los clientes que “nos preguntan si la inspiración del modelo viene del objeto en sí, pero la realidad es que siempre es después de concluir cada modelo cuando nos damos cuenta de que se parece a otra cosa. Esto también forma parte del proceso creativo y de transmitir ese sentido del humor tan nuestro a través de los nombres de los modelos”.

Las piezas de este Volumen Nº4 de Llagut pueden encontrarse en las tiendas de la firma en Taipéi, a través de varios distribuidores en Taiwán, y en su página web, desde donde realizan envíos gratuitos a todo el mundo, a la espera de su desembarco definitivo en Europa.   

 

 

Créditos

Fotógrafo Manbo Key
Imágenes cortesía de Llagut

www.Llagutgoods.com

 

[ Artículo publicado en Vein Magazine]

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